El 22 de diciembre de 2020, una gran delegación estadounidense, encabezada por Jared Kushner, tomó el primer vuelo comercial directo entre Tel Aviv y Rabat. En cuatro años, Estados Unidos e Israel han reconocido la soberanía de Marruecos sobre la región del Sahara y han profundizado sus vínculos. 2025 promete ser un año prometedor.
El primer vuelo comercial directo entre Israel y Marruecos aterrizó el martes 22 de diciembre en Rabat desde Tel Aviv, con Jared Kushner, yerno y asesor del presidente estadounidense Donald Trump, y un asesor del primer ministro israelí Benyamin Netanyahu a bordo. Este evento, transmitido en directo por la embajada estadounidense en Rabat, se produjo unos diez días después de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel, bajo los auspicios de Washington.
Jared Kushner, eminencia gris del presidente estadounidense Donald Trump (de vuelta a los negocios), estaba acompañado por una delegación de alto nivel. Se incluyó a Avi Berkowitz, representante especial para las negociaciones internacionales, así como a Adam Boehler, director general de la Sociedad Financiera Americana para el Desarrollo Internacional (DFC). Su presencia ilustró la implicación directa de los Estados Unidos (EE.UU.) en este acercamiento estratégico. En el lado israelí, Meir Ben-Shabbat, asesor de seguridad nacional (NSC) de Israel, representó al gobierno de Tel Aviv. Su participación estaba destinada a ratificar la cooperación bilateral, especialmente en los ámbitos de seguridad y económico, entre Israel y Marruecos. Las delegaciones fueron recibidas por el rey Mohammed VI en el palacio de Rabat. En esta audiencia, se firmó una declaración conjunta que formalizaba los compromisos de ambas partes de desarrollar asociaciones estratégicas en diversos sectores.
Cuestiones colosales
La reanudación de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel ha marcado un punto de inflexión en la diplomacia regional, sostenida por complejas fluctuaciones geopolíticas y cuestiones sensibles. El componente político y de seguridad es la piedra angular del acuerdo tripartito. Gracias a este acuerdo, Rabat ha adquirido sofisticados drones israelíes tipo Heron y sistemas de defensa antimisiles para reforzar su arsenal, especialmente en respuesta a las crecientes amenazas potenciales. Al mismo tiempo, los acuerdos sobre el intercambio de información han permitido actualizar las capacidades marroquíes de vigilancia y defensa. La colaboración en el ámbito de la defensa se ha convertido en una piedra angular de las relaciones bilaterales. Marruecos e Israel aprobaron la cooperación continua, la transferencia de tecnologías militares y los programas de entrenamiento conjuntos. En particular, Marruecos ha adquirido sistemas israelíes avanzados para reforzar sus capacidades coercitivas.
Un compromiso económico y cultural reforzado
Desde 2020, el comercio entre Marruecos e Israel ha superado los 500 millones de dólares en 2024. Tel-Aviv ha invertido en los sectores agrícolas marroquíes, en particular gracias a las tecnologías de riego por goteo adaptadas a las condiciones climáticas del reino. En el campo de las energías renovables también han surgido proyectos conjuntos, como el desarrollo de centrales solares y eólicas. La creación de empresas conjuntas en áreas prioritarias ilustra la complementariedad económica entre Rabat y Tel Aviv. Además, los vínculos culturales entre los dos países, en particular a través de la comunidad judía marroquí, se han puesto de mora en cuenta como un puente histórico entre los dos países. Las iniciativas, como la restauración de los sitios judíos en Marruecos y las visitas de delegaciones culturales, han contribuido a actualizar esta dimensión.
Perspectivas de futuro: desafíos y oportunidades para 2025
Marruecos probablemente continuará diversificando sus asociaciones militares y tecnológicas con Israel para mantener una superioridad regional que se confirma. La sostenibilidad del éxito de la asociación económica dependerá de la capacidad de Marruecos para atraer más inversiones israelíes en sectores estratégicos. Para ello, actualmente se están implementando mecanismos de seguimiento y regulación de los acuerdos comerciales. Marruecos también ha tenido el gran mérito de navegar hábilmente entre su acercamiento a Israel y su papel histórico como defensor de los derechos de los palestinos, teniendo en cuenta las sensibilidades internas y regionales.
Una alianza beneficiosa
Poco después del acuerdo de 2020, Marruecos e Israel establecieron vuelos directos, reabrieron oficinas de enlace, intercambiaron visitas oficiales y firmaron varios acuerdos bilaterales importantes, como el rubricado con el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, en Rabat en 2021. Marruecos no olvida a Palestina. Como presidente del Comité Al-Qods de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), Marruecos sigue desempeñando un papel de mediador en apoyo de las aspiraciones palestinas.
El cuarto aniversario de la reanudación de las relaciones entre Marruecos e Israel ofrece la oportunidad de centrarse en los éxitos y beneficios de esta asociación histórica. Se han logrado avances significativos en los ámbitos diplomático, de seguridad, comercial y cultural, a pesar de los desarrollos internos, regionales e internacionales. En el futuro, Marruecos e Israel tendrán que afrontar estos desafíos con una visión común centrada en el beneficio mutuo y transformar su asociación en un modelo de diplomacia pragmática y constructiva en un entorno geopolítico complejo, especialmente con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025












عذراً التعليقات مغلقة