Vecinos y miembros de la comunidad musulmana recaudan fondos para costear el traslado de los cuatro integrantes de la familia Rabah a su ciudad natal, en Settat
El municipio malagueño de Torrox vive días de conmoción tras la muerte de una familia de origen marroquí a causa de una fuga de gas en su vivienda del casco histórico.
En medio del dolor, la solidaridad ha tomado protagonismo. Vecinos de la localidad y miembros de la comunidad musulmana se han movilizado para recaudar fondos y cubrir los gastos de repatriación de los cuerpos a Marruecos.
El representante de la comunidad musulmana en Torrox, Ahmed El Gharbaoui Lahlal, confirmó que ya han reunido la cantidad necesaria para trasladar los féretros de los cuatro miembros de la familia Rabah hasta Settat, su provincia de origen situada entre Casablanca y Marrakech.
“Tenemos los fondos suficientes y estamos ultimando los trámites. Si todo va bien, la repatriación podría realizarse este viernes”, explicó El Gharbaoui, quien también agradeció “la enorme muestra de apoyo de los vecinos y de la comunidad musulmana de toda la provincia”.
Dolor compartido en Torrox
El trágico suceso, ocurrido el pasado martes 25 de noviembre, ha dejado una profunda huella en la localidad. La familia fallecida estaba formada por el padre, Saiid, de 53 años; la madre, Saidia, de 38; y sus hijos, Mohammed, de 19, y Mustafa, de 17.
La causa del accidente fue una mala combustión de un calefactor, que provocó una fuga de monóxido de carbono. Los servicios de emergencia recibieron el aviso a las 15:20 horas, cuando varias personas alertaron de que los miembros de la familia se encontraban inconscientes en el suelo de su vivienda, ubicada en la calle Pontil.
Cuando los equipos del 112 Andalucía, la Guardia Civil y los servicios sanitarios llegaron al lugar, no pudieron hacer nada por salvar sus vidas.
El dolor por la pérdida se hizo visible en las calles de Torrox. Este miércoles, unas 300 personas se concentraron en la plaza de la Constitución para guardar un minuto de silencio en memoria de la familia.
Entre los asistentes se encontraban numerosos ciudadanos marroquíes, vecinos del municipio y compañeros de instituto de los dos jóvenes fallecidos.
Durante el acto, muchas mujeres rompieron a llorar, conmovidas por la tragedia que ha sacudido a toda la comunidad. El ambiente fue de profundo respeto y unidad.
“Queremos agradecer de corazón el apoyo del pueblo de Torrox y de todas las personas que han colaborado”, expresó El Gharbaoui, destacando la respuesta ejemplar de la sociedad ante una pérdida tan dolorosa.
El último adiós en Marruecos
Una vez concluidos los trámites judiciales y forenses, los cuerpos serán enterrados en Settat, cumpliendo con la tradición musulmana.
El representante de la comunidad explicó que el traslado será coordinado con las autoridades consulares marroquíes y que se espera una ceremonia sencilla, pero cargada de simbolismo y respeto.
El municipio de Torrox ha decretado tres días de luto oficial, con banderas a media asta en los edificios públicos y la suspensión de los actos institucionales.
Mientras tanto, la comunidad musulmana continúa recibiendo muestras de apoyo de toda la provincia de Málaga. Este gesto de unión demuestra, una vez más, que la solidaridad no entiende de fronteras y que el pueblo de Torrox ha sabido responder con humanidad ante una tragedia que ha conmovido a todos











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