Marruecos brilla por su eficiencia y compromiso internacional.
Argelia es criticada por sus amenazas transnacionales y su manipulación de las leyes antiterroristas.
En primer lugar, ¿qué es el Informe sobre terrorismo por país publicado por el Departamento de Estado de Estados Unidos?
En pocas palabras: es un informe anual que ofrece un análisis en profundidad de los esfuerzos antiterroristas en todo el mundo, destacando las fortalezas y debilidades de diferentes países en varios puntos clave relacionados.
En la edición de 2023, Marruecos es elogiado por sus iniciativas eficaces y su compromiso internacional, mientras que Argelia es objeto de críticas, en particular por sus dificultades para gestionar las amenazas transnacionales y su controvertido uso de las leyes antiterroristas.
Este contraste pone de relieve las estrategias divergentes adoptadas por estos dos países frente al mismo flagelo global.
1. Esfuerzos antiterroristas:
Marruecos aplicó una estrategia antiterrorista clara y metódica en 2023. El país registró un número mínimo de incidentes terroristas, incluida una sola muerte, lo que demuestra la eficacia de sus medidas de seguridad. La detenciones de 56 personas, 40 de ellas aisladas, ilustran la capacidad de Marruecos para neutralizar las amenazas antes de que se conviertan en ataques a gran escala. Las fuerzas del orden marroquíes, en particular la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) y la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), desempeñan un papel esencial en la prevención y represión del terrorismo.
En comparación, Argelia ha enfrentado continuas amenazas, aunque el número de grupos terroristas ha disminuido significativamente. No se han registrado incidentes importantes en 2023, pero los posibles ataques siguen presentes debido a las tensiones regionales y a la persistencia de determinados grupos terroristas en sus fronteras, en particular con Túnez y Libia. Argelia parece menos proactiva en el ejercicio de identificar y neutralizar las amenazas emergentes.
2. Legislación y cooperación internacional:
Marruecos ha fortalecido sus esfuerzos antiterroristas a través de leyes modernas y una estrecha cooperación internacional. Fue, por ejemplo, eliminado de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) tras implementar importantes reformas en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. Además, su participación en iniciativas internacionales, como la coalición global contra ISIS, fortalece su posición en el escenario global. El país también está trabajando con Estados Unidos y otros socios para mejorar sus capacidades técnicas y de inteligencia.
Argelia, a pesar de su participación en diálogos bilaterales con Estados Unidos y otros actores regionales, parece más centrada en gestionar amenazas internas y riesgos políticos que en la cooperación regional. Se nota su compromiso con iniciativas internacionales como la lucha contra el crimen organizado transnacional y el terrorismo, pero las tensiones geopolíticas con Marruecos y la inestable situación en el Sahel complican una cooperación verdaderamente efectiva. Además, los informes sobre el uso de leyes antiterroristas con fines políticos, incluso a través de la clasificación del Mouvementpacique pour l’autodetermination de la Kabylie como entidad terrorista, empañan la imagen de Argelia en la lucha contra el terrorismo.
3. Enfoque de lucha contra la radicalización y rehabilitación:
Marruecos destaca por su enfoque proactivo en la lucha contra la radicalización. El país implementa un riguroso programa de educación religiosa para sus imanes y capacita a guías espirituales para promover una interpretación moderada del Islam. También cuenta con un programa de rehabilitación para presos radicalizados, el programa “Moussalaha”, que ha reintegrado a cientos de presos. Este enfoque multidimensional, que combina seguridad, educación y reintegración social, es un modelo de prevención eficaz.
Por el contrario, Argelia parece tener un enfoque menos estructurado y más centrado en operaciones militares para prevenir la radicalización. Aunque se están haciendo esfuerzos para contrarrestar el extremismo, particularmente con iniciativas de reintegración, falta un programa de desradicalización tan extenso y sistemático como el de Marruecos. La prioridad otorgada a la represión interna y la gestión de las amenazas políticas complica la implementación de una estrategia inclusiva y eficaz de prevención de la radicalización.
4. Gestión de fronteras y seguridad interior:
Marruecos se beneficia de una gestión fronteriza y de seguridad interna de alto nivel, particularmente a través de la cooperación con Estados Unidos. El país mantiene una estrecha vigilancia de sus fronteras marítimas y terrestres, en particular para impedir el paso de combatientes extranjeros y materiales terroristas. La capacidad excepcional de las autoridades marroquíes para detectar documentos fraudulentos y llevar a cabo operaciones de control eficaces refuerza la seguridad nacional.
Argelia, aunque ha implementado medidas de seguridad en sus fronteras, particularmente en el sur y en las fronteras con Libia y Túnez, se enfrenta más a riesgos vinculados a amenazas transnacionales. La persistente presencia de grupos terroristas en sus zonas fronterizas y la complejidad de las relaciones regionales complican la gestión de sus fronteras. Estos desafíos, sumados a las tensiones con Marruecos, limitan la eficacia de sus esfuerzos de seguridad.
En resumen, el informe de 2023 del Departamento de Estado de Estados Unidos destaca los éxitos de Marruecos en su lucha contra el terrorismo, destacando sus esfuerzos coordinados, su fuerte cooperación internacional y su modelo de prevención de la radicalización. Por otra parte, Argelia, aunque eficaz en determinadas áreas, no parece motivada a adoptar un enfoque tan integral y cooperativo en todas sus fronteras. Sus tensiones internas y regionales, así como su politización de las leyes antiterroristas, obstaculizan su acción contra el terrorismo, lo que limita su eficacia general.













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