El rascacielos, diseñado por el arquitecto español Rafael de La-Hoz, combina innovación, lujo y cultura en el valle del Bouregreg
La ciudad de Rabat cuenta desde ahora con un nuevo icono arquitectónico que marca un antes y un después en su perfil urbano
La Torre Mohammed VI, uno de los rascacielos más altos del continente africano, ha sido inaugurada oficialmente por el príncipe heredero Moulay Hassan, en representación del rey Mohammed VI, consolidándose como un símbolo de la modernidad del país
Ubicada en el estratégico valle del río Bouregreg, entre Rabat y Salé, la torre destaca ya en el skyline de ambas ciudades, proyectando una imagen contemporánea que dialoga con su entorno histórico
Un proyecto arquitectónico con sello internacional
La Torre Mohammed VI lleva la firma del arquitecto español Rafael de La-Hoz, en colaboración con el arquitecto marroquí Hakim Benjelloun. El proyecto ha sido impulsado por el empresario Othman Benjelloun a través de su grupo empresarial, en una apuesta por posicionar a Marruecos en la vanguardia arquitectónica
El diseño del edificio tiene un origen singular: está inspirado en la silueta de un cohete en su plataforma de lanzamiento, una idea nacida de una experiencia personal del propio Benjelloun tras asistir a una simulación de la NASA en 1969 previa al Apollo 12. Este concepto se traduce en una estructura estilizada y moderna que simboliza progreso y proyección hacia el futuro
Un rascacielos de usos múltiples y alto nivel
Con 55 plantas y más de 102.800 metros cuadrados de superficie, la torre alberga un complejo de usos mixtos que integra oficinas, viviendas de alto nivel, espacios expositivos y un observatorio panorámico
Además, el edificio incluye una destacada oferta gastronómica con restaurantes como la Brasserie Magnolia, así como un hotel de lujo de la marca Waldorf Astoria a partir de la planta 29, que contará con propuestas culinarias firmadas por el reconocido chef Alain Ducasse
El interiorismo ha sido diseñado por el francés Pierre-Yves Rochon, combinando materiales nobles con elementos de la artesanía tradicional marroquí, lo que refuerza la identidad cultural del proyecto
Tecnología, sostenibilidad y cultura
Uno de los aspectos más destacados del rascacielos es su apuesta por la sostenibilidad. La torre incorpora soluciones de eficiencia energética, como una fachada equipada con cerca de 3.900 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos
A nivel cultural, el edificio alberga unas 7.000 obras de más de 140 artistas, integrando el arte en su propia estructura. También incluye espacios dedicados a la divulgación del patrimonio, como un observatorio con experiencias de realidad aumentada sobre Rabat y Salé
Un nuevo icono para el desarrollo del Bouregreg
La Torre Mohammed VI se enmarca dentro del ambicioso plan de desarrollo del valle del Bouregreg, un proyecto estratégico que busca transformar esta zona en un eje cultural, económico y turístico. Su ubicación, cercana al Gran Teatro Real y a infraestructuras clave como la línea de alta velocidad Al Boraq, refuerza su papel como pieza central de este proceso
Con casi ocho años de construcción y la participación de empresas internacionales como BESIX y la marroquí TGCC, la torre se consolida como un referente arquitectónico y urbano, proyectando la imagen de un Marruecos moderno, dinámico y abierto al mundo
En definitiva, este rascacielos no solo redefine el perfil de Rabat, sino que también simboliza una apuesta decidida por el desarrollo, la innovación y la integración entre tradición y modernidad












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