Rusia abandona las aguas europeas y elige a Marruecos como nuevo destino estratégico para sus cargamentos de diésel y gasolina destinados al mercado africano e internacional.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que a partir de ahora se coordinará mejor con Marruecos y se invertirá en las infraestructuras marroquíes que recibirán estos productos energéticos.
Marruecos lo ha hecho muy bien salvando a numerosos países en los últimos meses que sufrían escasez de gasolina y diésel, incluida la propia Rusia, a la que Marruecos suministró grandes cargamentos de diésel tras la avería y destrucción de su instalación de almacenamiento por parte de Kiev












